Este documento de debate, redactado por Atalía Mejía Brito durante una estancia de investigación junior de TRAJECTS en el Centro Africano TRAJECTS de la Universidad de Ciudad del Cabo (Sudáfrica), analiza por qué la transición energética no equivale a una transición económica en las regiones del Sur Global dependientes del carbón. Basándose en la bibliografía sobre transiciones energéticas, justicia energética y extractivismo verde, examina las regiones carboníferas del Caribe colombiano, en particular La Jagua de Ibirico y La Guajira, en diálogo con Mpumalanga, en Sudáfrica. El documento sostiene que la sustitución de la energía térmica a carbón por proyectos de energía renovable altera principalmente la combinación energética y la arquitectura regulatoria, mientras que deja intacta la lógica extractiva que estructura el uso de la tierra, los mercados laborales, los ingresos públicos y las relaciones socioecológicas.
Analiza cómo, en ambos países, las políticas de descarbonización corren el riesgo de reproducir economías de enclave, nuevas zonas de sacrificio y formas de colonialismo climático cuando no se integran en estrategias locales para la diversificación económica territorial y la protección social. Utilizando las cuatro dimensiones de la justicia energética: distributiva, procedimental, de reconocimiento y restaurativa, el documento identifica las condiciones en las que se pueden articular las transiciones energética y económica sin que se confundan. Concluye que una rápida eliminación del carbón solo será socialmente justa y ecológicamente sostenible si va acompañada de sistemas de bienestar sólidos, una planificación democrática y una valoración plural de la tierra, el trabajo y los cuidados en un futuro sin carbón.
